Tras tres días estudiando para los exámenes trimestrales, hoy jueves, ha terminado por fin y el viernes llegará las vacaciones de Navidad donde ella mismo se encargará pasárselo genial.
Ahora que lo piensa… Hace un tiempo que no se habla con Carlos, pero no puede llamarlo porque no le queda saldo. ¿Estará conectado a “Tuenti”? Vamos a probar.
Mira su lista de conectados. ¡Sí! ¡Está conectado!
-¡Hola Carlos!
-Hola, ¿qué tal?
-Yo… Bien. Pero tú ¡hace días que estás desaparecido!
-Bueno… Es que he estado estudiando.
-¿Quieres que nos veamos ahora?- ¡No, no! Tiene que llamar a Guido.
-No…Daniela no me apetece ahora. Estoy un poco cansado.-Menos mal.
-Claro…No pasa nada. Adiós Besos.
-Besos Daniela.
Ahora llamará a Guido para que Claudia pueda verlo. ¿Se acordará de él?
Empiezan las llamadas...
-Hola hermanita.
-Hola Guido.-Saluda mientras apaga el ordenador.-Te llamo para decirte si estás libre… Para que veas a Claudia.
-¡Claro! ¿Quedamos en el parque?
-Vale. Voy para ya. Un abrazo.
-Otro para ti.
Daniela corre para bajar las escaleras.
-Claudia, ¿quieres que vayamos al parque?
Pensando. Pensando.
-¡Sí! ¿Nos vamos ya?
-Sí cariño. Ya.
Dieron un paseo hasta el parque donde Guido estaba sentado en un banco esperándolas.
-Claudia.-Dijo Daniela.
-¿Qué?-Contestó deseando irse a jugar.
-¿Sabes quién es ese chico de allí?
-¿Tu novio?
-No. Míralo bien.
Era… ¿su hermano?
La niña salió corriendo a abrazarlo. Sabía quién era. Y también quería que volviese con ella.
-Hola pequeña. Te he echado de menos.
Ella no contestaba. Solo lloraba.
-Pero… Claudia ¿qué te pasa?
-Quiero que te vengas conmigo. ¡VENTE CONMIGO GUIDO!
Daniela se acercaba a ver qué pasaba. Preocupada por la reacción de su hermana.
-Claudia ven. Te voy a explicar una cosa.
Ella se acercó gimiendo.
-Cuando una persona se hace mayor se va de su casa, para hacer una nueva vida, pero no por ello deja de querer a su familia. Y Guido no ha dejado de querernos.-Le decía limpiándole las manos.
-¡Pero Guido era muy pequeño! ¡Y no ha vuelto a verme!
-¿Hacemos una cosa?-Le propuso su hermano. La niña asintió.-Vete a jugar y luego hablamos.
Claudia se borró las lágrimas de la cara y aceptó. Mientras, sus hermanos mayores conversaron.
-Ahora que llega la Navidad, me gustaría que… Cenases con nosotros NocheBuena.
-Daniela… Sabes que no voy a poder. Que papá no va a querer.
-¡ME DA IGUAL GUIDO! NO TE PUEDE TENER ESE RENCOR SIEMPRE. COMETISTE UN ERROR, VALE, DE ACUERDO, ¿Y QUÉ?- La chica se levantó del banco donde estaban sentados y rompió a llorar.
-Dame un abrazo.-La niña se abrazó a su pecho, se aferró a él como si fuera su vida.-Daniela nunca dudes de que te quiero. A ti y a Claudia.
- Y ¿si hablo con papá? A lo mejor cede.
-Inténtalo. Y si te dejo hacerlo es por ti y por Claudia.
-¿La llamamos para decírselo?
-Adelante.-Daniela le pegó un grito a su hermana para que viniera.
-¿Sabes qué?
-Dime.
-¡Guido va a cenar con nosotras en NocheBuena!
-¿De… de verdad?-Sus hermanos asintieron. Y ella le dio un abrazo a Guido.
-Nosotras nos vamos a ir. Nos vemos el sábado Guido.
Volvieron a casa sin hablar demasiado. Daniela se enfrentaría a una pelea con su padre, al nombrarle a Guido.
Por lo menos cedió a hablar con ella…
-Papá… el otro día me encontré con Guido.-Su padre iba a decir algo.-Y antes de que digas nada, te quería decir si puede cenar con nosotros en NocheBuena.
-¡De ninguna manera Daniela!
-Pero ¿por qué? No le puedes tener rencor toda la vida. Te recuerdo que sigue siendo tu hijo.
-Daniela NO es NO y punto.
-Te odio ¿sabes? Te Odio. Eres un egoísta. Y te digo una cosa, si Guido no viene a cenar a casa ME VOY YO CON ÉL.
Y tras decir esto, se marchó a su habitación con lágrimas en los ojos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario